Hay minutos en que siento que sobro, pero la verdad es que al final no es eso. Es más simple, y es que me demuestro a diario que no me forjé para estar dentro del sistema y correr junto con él como lo hacen todos. Miro sus vidas desde fuera y miro la mía. Si sigo más tiempo del que he planeado, habré pasado el horizonte de sucesos como le llama Hawking: el punto de no retorno.
Aun recuerdo cuando la Andrea en clases de alemán nos preguntó como nos veíamos en 10 años más y yo dije en ese entonces que no me daba más de cinco años ejerciendo: asombro total. Con el paso de los meses, el asco se generalizó y redujo eso a dos años. Poco antes de salir de la Uni, ya había decidido rotundamente no ejercer.
Me da risa y pena a la vez la gente que te "admira" o "elogia" por tus habilidades pero a la vez considera que tu oficio no es un trabajo, catalogándolo como algo poco serio, no al nivel del suyo, o un juego pasajero, con el cual no podrás formar un imperio ni construir la mansión de SUS sueños.
Eso es un punto, pero hay algo que me empelota y es que crean que eres igual a ellos por estar en medio de ellos, y si eres ligeramente distinto o "desviado", está en su deber y en el mío tener que cambiar y ser como ellos... Maldita sea, NO, CONCHETUMADRE! No voy a ser una oveja más. Este puto sistema de gastar tu tiempo casi en un 80% en un trabajo que paga tus cuentas y tener que estar agradecido por ello a cambio de perder tu vida no es para mi, lo tengo claro y voy a lidiar con ello hasta que me aburra, lo que ocurrirá luego. Que bien que haya gente a la que le guste, a mi no me gusta PARA MI.
Se que como planteo la situación es típica del "no ver más allá" o "enfrascarse negativamente" pero no debo olvidar el objetivo final que es netamente acortar camino. Mis ambiciones - ya lo he dicho antes - están fuera de parecerse a las de la mayoría.
Soy demasiado despreocupado, poco atento, desconcentrado y levemente egocéntrico como para querer y tener que cambiar por el beneficio de otros por el tiempo que les sea útil. Podría servirme para superar mis malas costumbres y malos hábitos, pero mi desagrado por esos modelos no se irá.
- Vendiste tu alma loco.
- No, eso nunca, sólo la arrendé, pero será solo por esta vez,