El viernes llegue a eso de las doce de la noche a la casa, algo cansado por el viaje, debo haber comido algo, ya no me acuerdo.. ahh si, unos tallarines con tomate y huevo que había hecho mi vieja.
Prendí el tele, y busqué alguna película para ver. Me encontré con Amélie en el catálogo, y la vi por n-ésima vez.
Pese a lo trillada que está por la cultura underground, me sentí tan identificado con los protagonistas, Nino y Amélie como la primera vez que la vi, cuando existían los caset VHS.
Qué decir de los recuerdos de Los Dos Molinos y del Montmartre...
Prendí el tele, y busqué alguna película para ver. Me encontré con Amélie en el catálogo, y la vi por n-ésima vez.
Pese a lo trillada que está por la cultura underground, me sentí tan identificado con los protagonistas, Nino y Amélie como la primera vez que la vi, cuando existían los caset VHS.
Qué decir de los recuerdos de Los Dos Molinos y del Montmartre...