04.03.2016
Estaba caminando con ella. Al parecer era otoño otra vez ya que llevaba una bufanda atada al cuello.
- Todo bien?
- Si, o sea, igual hay algo que me tiene medio angustiado…
- Qué cosa?
- Mira, estos zapatos que me
compré – No sé si los llevaba puestos, pero aparecieron en mi mano para que ella
los viera –, son de cuero – le dije, afligido.
- A ver?
Tomó un zapato y pasándose el
pelo tras la oreja con la mano se concentró un instante. Me asombró que los
tomara siendo de cuero. Se los acercó, les tomó el olor y los tocó.
- Tranquilo, no es cuero.
- Cómo que no es cuero?
- No poh, es sintético.
- Oohhaaa, no había cachado – Y le agradecí con una sonrisa.