25.07.2016
Era temprano y todavía no sonaba la alarma. Estaba oscuro aún. Me despertó un ruido de ajetreo y como de bolsas pero más bullicioso, su manipulación era excesiva. Alguien había entrado al departamento de eso estaba seguro. Era como si estuvieran empaquetando un cadáver en una bolsa o algo así, o peor: estaban preparando el material para matarme mientras dormía. De un modo u otro sentí la luz del baño encendida y también pasos sin ninguna discreción por todos lados salvo por mi pieza. Pensé que podía ser el dueño del departamento que venía y había olvidado que yo estaba ahí y se puso a ordenar cosas. De pronto se cerró una puerta y me levanté rápido sin hacer ruido para que no me descubrieran. Entré al baño y quien fuera que había entrado no había hecho nada más que cambiar la cortina del baño. La pieza chica estaba cerrada y no pude abrirla: quien entró al departamento se encerró con llave por dentro. Sonó la alarma y me desperté.