viernes, 11 de enero de 2013

Un viaje que nunca empezó

Caminaba por la calle, era tarde, muy tarde. De pronto llegué a una plazoleta y giré a la derecha. Las luces se habían vuelto cómodamente extrañas, todo se había vuelto silencio y el tiempo, el tiempo pasaba muy lentamente, alcanzaba a distinguir unas banderas en lo alto de un edificio que flameaban a una velocidad inimaginablemente lenta, pero se reconocía el movimiento ondeante, los autos a mi lado parecían no avanzar. Creí llegar a ver la ondulación de las luces a los cerca de 60 Hz. La gente que en un momento estaba lejos, de pronto estaba horrorosamente cerca y viceversa. Me sentía bien en medio del silencio. Pero en ese silencio apareció un tambor que marcaba algún ritmo conocido. Cuando me dí cuenta de todo eso sentí algo extraño, algo físico que mutó a una sensación sicológicamente materializada de perdición, como si cayeras hacia atrás estando de pié pero sin moverte. Esa Cosa intentaba abrazarme por detrás sin dejarme escapar. Hice un esfuerzo sobrehumano por escurrirme. Trataba de no mirar por mi hombro ni voltear mi cuerpo, pero el pecho se comprimió, la Cosa quería llevarme a toda costa. También me quitó el aire, o al menos lo intentó, ya que en medio de toda esa batalla entré en calma, pero se acabó cuando comencé a golpearme el pecho para eliminar la presión y a controlar la respiración ya que no me di cuenta que estaba tremendamente agitado. Lo logré, por poco, pude evadir a la Cosa. Seguí caminando por aquella calle sin mucha conciencia de lo que ocurría. De pronto mis rodillas se quebraron pero seguí caminando. En ese minuto la realidad se desvaneció y comenzó un viaje en retroceso, pero no a partir de ese momento ni en ese lugar. Pareció ser una realidad paralela, evidentemente irreal y al parecer lo fue ya que desde el principio de esa visión traté de buscar el origen, eh ahí el camino en reversa.

Estaba colgado de un puente, veía todo en negro, mas negro que la oscuridad de una mina sin luz. Colgado del cuello de una cuerda, de dónde salió, ni idea. Era mi misión llegar a la causa de todo. Salí eyectado del agua. La cuerda ya no estaba tensa, seguía subiendo mientras giraba en el sentido contrario al que había caído. Vi mis pies pasar por sobre la baranda de la pasarela del puente y luego despegar del suelo. No logré encontrar a donde estaba amarrada la cuerda. Ahora de pie vi a mis compañeros, estaban ahí al lado por todas partes, todos riendo y conversando. Entonces no estaba pasando nada malo, de lo contrario habrían evitado que me lanzara. Miraba a mi alrededor y todo parecía normal, Reinaba la alegría y la cotidianidad, no había motivo alguno para haber hecho eso. De pronto era espectador, me vi sobre el puente de pie vociferando cosas que solo yo entendía, ente tantas cosas grité su nombre y despues de un rato vi como me lanzaba pero tampoco estaba la cuerda amarrada. Nadie se había lanzado al vació, pero algo había ingerido. Nada era real.

Aparecí en la parada de buses. El viaje fue real, pero fundamentado con escenas del pasado que nada tenían que ver. Proyecciones de otros lugares y paisajes que no coincidían con ese minuto, recuerdos del verano, gente asociada al contexto. Todo el pasado relacionado calzaba para formar una imagen del presente mientras la Cosa nuevamente aparecía  Esta vez yo estaba petrificado desde hace mucho. Tenia la vista fija hacia delante mientras mi mente y mi cuerpo giraban hacia atrás, como siendo absorbido por alguna fuerza externa. Ella estaba por detrás y a mi derecha al mismo tiempo, oprimiéndome, ya que estaba sentado y apoyado en la ventana. No sabría decir si mi brazo derecho pasaba por encima de mi cabeza para apoyarla sobre él, pero es un hecho que estaba inclinado hacia la ventana. La Cosa me llamaba, trataba nuevamente de abrazarme, yo me resistía. Esta vez su insistencia fue menor, al menos en intensidad física, pero quizás igual de fuerte de forma psicología. Sentí esa misma necesidad de no ceder, salvo que esta vez no entré en la desesperación. Mi mente a pesar de todo, logró separarse y pensar lógicamente y entrar en un relajo, eliminado la visión mientras todo se volvía blanco y no recordé más hasta despertar.



5 comentarios:

  1. Wow! Leí esta entrada escuchando One -un tema de No Clear Mind, que es la bandita con la que he estado pegada esta semana- ; y le dio un toque ultra místico !.
    Es bien extraño el mundo de los sueños,son como un punto de conexión hacia todo, si te has fijado , en los sueños sabemos qué se siente una puñalada, un balazo , hablamos en otro idioma, y conocemos cosas que en la realidad ignoramos.

    Me encantó esta entrada , hasta el momento es mi favorita en tu blog .

    Recuerdo sólo trocitos de mis sueños así que no los he podido anotar en mi bitácora. Sé que soñé con lluvia 3 días seguidos ... En fin

    Saludos! c:

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  2. :)

    Lamentablemente no conozco el mundo de los sueños. Por ende lo anterior no es un sueño, no al menos gran parte.

    saludos!

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  3. Lo leí completo, entiendo lo que escribiste como si fuera un viaje astral... fue un sueño muy lúcido?

    PD: En el captcha me salió Hell Site... quizá alguna señal?

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  4. Hola!

    Es muy probable que haya sido un viaje astral, pero el minuto en que me dormí, fué al tornarse todo blanco, no antes.

    saludos!

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  5. Re-leí , hahaha.
    Si no es un sueño, entonces lo más probable es que sea un Viaje Astral, como dice Nanyi.

    Que emoción! -y que miedo-
    Será por tus clacesitas de meditación? o porque estando allá-solo- te estás adentrando más en las profundidades de ti mismo y el 'todo'? [...]

    Me sorprendes, pequeño Digger...

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