¿Recuerdas esos días cuando te la pasabas mirando las estrellas, y podías reconocerlas todas, o al menos gran parte? Añorabas que la noche fuera más larga y mas oscura aún para que tu penetrante ojo percibiera hasta lo más profundo de su alma. No esperabas nada, pero a pesar de eso te maravillabas con los meteoritos que se cruzaban sin avisar e inconscientemente tratabas de abarcar todo el cielo con tu mano por encontrar otro. Adquiriste la capacidad de enfocarte en más de un solo punto de interés y percibir nítidamente gran parte de tu espectro visual. Pudiste ver, en la lejanía del hogar, adornando el cielo con su largo cabello cano y su luz natural, un cometa. Nunca dimensionaste cuan hondo calaría en tus pensamientos ese resplandor que el firmamento cobijaba y opacaba cualquier cuerpo celeste.
Nunca desaparecerás para mi pequeño viajero, que tu trayectoria elíptica te traerá de vuelta siempre.
Nunca desaparecerás para mi pequeño viajero, que tu trayectoria elíptica te traerá de vuelta siempre.

Me gustó mucho el texto. Yo nunca he visto un cometa :/ pero me gustaría ver uno.
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