lunes, 7 de julio de 2014

Hola, noch einmal

Tengo los pies helados. Nunca he tenido esa capacidad de poder percibir el frío mediante mis pies, sufrir y buscar calor. Ahora siento algo así, debe ser porque estuve todo el día con esas "pantuflas" de goma que están tan de moda, que me regalaron para navidad y no abrigan nada, que por cierto no usé nunca (hasta ahora). Además llevo horas en posición de loto frente al notebook. La circulación en mis piernas se redujo.

No se porque me acordé de este blog - que tenía botado hace meses- que dejé de usar cuando estaba fuera, no se que fue. No pudo haber sido el haberme quedado sin computador porque eso fue en mayo. La ultima entrada es de enero, esa, la mística, de la que sólo unos pocos conocen la historia real. Debe ser porque está ahí, en la barra de marcadores. Todo lo que uso está ahí, igual que mi escritorio, el físico. Respecto a lo segundo, debe haber sido el invierno, ese que no me motivó a nada, que me obligó a encerrarme en mi madriguera, cómoda y reconfortante hasta la aparición del sol.

Volví. Ya va a ser un año. Podría explayarme quinientas hojas sobre lo que ha pasado. Incluso si considerara ese período en que este blog estuvo en coma hasta agosto del 2013, serían unas 3 veces más. Debí haber seguido escribiendo.

Esta entrada no tiene mucho sentido, o sea, no tiene un sólo punto de interés. Sólo quiero escribir. Esta vez solo escribir. Hace meses que ando medio divergente, cosa que odio y reprocho, porque implica evasión. No me gusta evadir... quizás divergente no es la palabra. Tangente. Eso, tangente, como una historia paralela, como la que contaba el protagonista de El gran pez a su nuera. Inconscientemente (hasta ahora) he tomado esa actitud, siempre que cuento cosas tomo otras historias y sigo engordándolas hasta que de pronto vuelvo a la inicial.

Me han pasado cosas, buenas y malas, de todas he aprendido. Quisiera tener más cosas que hacer, pero estoy cerrando un ciclo. Me dicen que es importante, que todo valdrá la pena. Es mi estudio, en estos precisos momentos estoy esperando la ultima (espero) edición de mi compañero de tesis antes de entregarla a la comisión, previa impresión anillada en triplicado, que debe estar lista antes del viernes. Estamos contra el tiempo. Quisiera tener más cosas que hacer, porque he estado medio monótono. Tesis, banda, amigos y sería. No me he dado tiempo para mí hace meses. El último fue en marzo. Ahora, cuando este ciclo termine, podré pensar con más tranquilidad, a pesar de que estoy amasando el futuro en el corto plazo. Tengo planes a medio armar. Muchos me preguntan si tengo planes después de que termine. ¿en serio se refieren a planes, o quieren decir metas? Cuando me preguntan y les respondo, ponen las mismas caras como cuando me preguntan que cómo estoy. Respondo lo que siento en ese segundo, siempre claro, honesto, no sirvo para mentir. La gente está malacostumbrada a partir con un "estoy bien" y al rato termina por contradecirse. Ese puto afán de dar buenas impresiones siempre me ha empelotado. En parte es como lo plantea una amiga, a la que no le gusta que le hagan esa pregunta, pero ese es otro tema. Otro.

Me preparé un café y un pan. No dejé que el hervidor terminara de trabajar porque no quería el agua caliente, si no tendría que haber esperado a que se enfriara. No está mal para lo dulce que me quedó y lo malo del sabor de esta marca, que por cierto dudo que sea la que pienso, a veces rellenan el frasco con otro café. Alguna vez en el viejo continente tomé un café delicioso, de grano. El solo hecho de endulzarlo lo mataba. Ese era un buen café.

Probablemente siga dándome vueltas por acá. El escribir es un ejercicio que tenía tirado y el proyecto de título me dio esa oportunidad, y de leer también, no como quisiera, ya que no fue divertido, no fue placentero, no lo disfruté. Es distinto al leer escogiendo, al escribir desde dentro, del alma. Esto fue un medio para cumplir un objetivo y queda en eso, aprendí, pero fue un prodcto para un ente indolente.

Releo un poco arriba y noto lineas grises - en su mayoría - que quiero que disminuyan. Disminuirán. Sólo depende de mí. Lo haré.

viernes, 11 de enero de 2013

Un viaje que nunca empezó

Caminaba por la calle, era tarde, muy tarde. De pronto llegué a una plazoleta y giré a la derecha. Las luces se habían vuelto cómodamente extrañas, todo se había vuelto silencio y el tiempo, el tiempo pasaba muy lentamente, alcanzaba a distinguir unas banderas en lo alto de un edificio que flameaban a una velocidad inimaginablemente lenta, pero se reconocía el movimiento ondeante, los autos a mi lado parecían no avanzar. Creí llegar a ver la ondulación de las luces a los cerca de 60 Hz. La gente que en un momento estaba lejos, de pronto estaba horrorosamente cerca y viceversa. Me sentía bien en medio del silencio. Pero en ese silencio apareció un tambor que marcaba algún ritmo conocido. Cuando me dí cuenta de todo eso sentí algo extraño, algo físico que mutó a una sensación sicológicamente materializada de perdición, como si cayeras hacia atrás estando de pié pero sin moverte. Esa Cosa intentaba abrazarme por detrás sin dejarme escapar. Hice un esfuerzo sobrehumano por escurrirme. Trataba de no mirar por mi hombro ni voltear mi cuerpo, pero el pecho se comprimió, la Cosa quería llevarme a toda costa. También me quitó el aire, o al menos lo intentó, ya que en medio de toda esa batalla entré en calma, pero se acabó cuando comencé a golpearme el pecho para eliminar la presión y a controlar la respiración ya que no me di cuenta que estaba tremendamente agitado. Lo logré, por poco, pude evadir a la Cosa. Seguí caminando por aquella calle sin mucha conciencia de lo que ocurría. De pronto mis rodillas se quebraron pero seguí caminando. En ese minuto la realidad se desvaneció y comenzó un viaje en retroceso, pero no a partir de ese momento ni en ese lugar. Pareció ser una realidad paralela, evidentemente irreal y al parecer lo fue ya que desde el principio de esa visión traté de buscar el origen, eh ahí el camino en reversa.

Estaba colgado de un puente, veía todo en negro, mas negro que la oscuridad de una mina sin luz. Colgado del cuello de una cuerda, de dónde salió, ni idea. Era mi misión llegar a la causa de todo. Salí eyectado del agua. La cuerda ya no estaba tensa, seguía subiendo mientras giraba en el sentido contrario al que había caído. Vi mis pies pasar por sobre la baranda de la pasarela del puente y luego despegar del suelo. No logré encontrar a donde estaba amarrada la cuerda. Ahora de pie vi a mis compañeros, estaban ahí al lado por todas partes, todos riendo y conversando. Entonces no estaba pasando nada malo, de lo contrario habrían evitado que me lanzara. Miraba a mi alrededor y todo parecía normal, Reinaba la alegría y la cotidianidad, no había motivo alguno para haber hecho eso. De pronto era espectador, me vi sobre el puente de pie vociferando cosas que solo yo entendía, ente tantas cosas grité su nombre y despues de un rato vi como me lanzaba pero tampoco estaba la cuerda amarrada. Nadie se había lanzado al vació, pero algo había ingerido. Nada era real.

Aparecí en la parada de buses. El viaje fue real, pero fundamentado con escenas del pasado que nada tenían que ver. Proyecciones de otros lugares y paisajes que no coincidían con ese minuto, recuerdos del verano, gente asociada al contexto. Todo el pasado relacionado calzaba para formar una imagen del presente mientras la Cosa nuevamente aparecía  Esta vez yo estaba petrificado desde hace mucho. Tenia la vista fija hacia delante mientras mi mente y mi cuerpo giraban hacia atrás, como siendo absorbido por alguna fuerza externa. Ella estaba por detrás y a mi derecha al mismo tiempo, oprimiéndome, ya que estaba sentado y apoyado en la ventana. No sabría decir si mi brazo derecho pasaba por encima de mi cabeza para apoyarla sobre él, pero es un hecho que estaba inclinado hacia la ventana. La Cosa me llamaba, trataba nuevamente de abrazarme, yo me resistía. Esta vez su insistencia fue menor, al menos en intensidad física, pero quizás igual de fuerte de forma psicología. Sentí esa misma necesidad de no ceder, salvo que esta vez no entré en la desesperación. Mi mente a pesar de todo, logró separarse y pensar lógicamente y entrar en un relajo, eliminado la visión mientras todo se volvía blanco y no recordé más hasta despertar.



a s d f

Hace tiempo no me acostaba temprano, hace un par de dias me fui a dormir a las 7:30 de la mañana porque me quedé conversando. Ayer y antes de ayer fueron dias largos y decidí irme a la cama cuando me bajara en cansancio. 23:30. Me desperté antes que sonara el despertador, que siempre lo hace a las 7:00 pero me quedé flojeando, los viernes son libres, y asi me dieron las 11:30 mas o menos, tenia que ir al banco antes de la una.

El dia ha estado muy loco, en la mañana estaba despejado, fui al banco y cuando volví (menos de media hora) ya estaba nevando. Me quedé un buen rato pegado asomado en la ventana mirando.

Ahora, no se como, recordé que había soñado ¿soñar? No se como lo hice, pero fue genialmente estúpido y entretenido. Era una mezcla de mayonesa y apocalipsis, en Chile.

Iba a escribir algo, pero se me olvidó. Quizás y solo quizás lo recuerde, y en ese caso pensaré en escribirlo.

martes, 8 de enero de 2013

olor

Ese hombre tiene una pésima memoria
y un muy mal olfato
pero cuando llegan aromas del pasado
vuela por un mundo paralelo
evocando pasajes de antaño


lunes, 7 de enero de 2013

revoltijo de cosas

La gente está acostumbrada a decir que uno debe tener metas en la vida, ambiciones, proyecciones, etcétera. Por muchos años pensé igual, debido al círculo donde crecí, yo lo llamo burbuja, o cárcel  regido por ese sistema cuadrado de estudiar para ser un exitoso profesional. Ahí es donde entran los padres y es lógico, ellos quieren lo mejor para uno. Todo partió con mi hermana, que la cambiaron de colegio porque desbordaba intelecto en primero básico, su profe aconsejó a mis viejos que la cambiaran a un colegio "mejor" que estimulara sus aptitudes. A ella le hizo bien. Por mi parte, en esa época me pasó algo similar. Me hicieron saltar un curso en el jardín, también debido a mis habilidades. Habilidades manuales que me hacían estar por encima de mis compañeros a la hora de pintar o recortar. Pero creo que no debió haber sido lo correcto. Tenia mis amigos y amigas y de pronto los perdí. A una la volví a ver quizás 13 años después.

En el lugar donde estudié recibí la orientación "profesional" que correspondía a mis competencias académicas y ellas guiaron mi elección desde temprano, influenciadas involuntariamente por la mala fama que se le hacían a las carreras poco tradicionales. La mitad, en parte a esos cuestionarios estúpidos que llena uno en la media: si me gustan los animales, carrera perfecta: veterinaria; si me gusta sanar a la gente, médico; si me gustan las artes y cosas raras, comunicación audio visual o diseño en lo que sea. Me puse las pilas brígidamente los últimos dos años y conseguí sin dificultad entrar a la carrera que quería y en la universidad que quería. Hoy veo que habría sido casi imposible haber encontrado la carrera perfecta en aquel entonces, pero si algo parecido. Esa carrera me tenia contentísimo, lleno al máximo porque me gustaban los números  la física, construir cosas, y me iba bien sin dificultad (ley del mínimo esfuerzo quizás) pero nunca conocí los sueldos, y todos me felicitaban por la elección, yo no tenia idea. Entré como un pajarito. Así con el pasar del tiempo me enteré del real campo ocupacional y no me gustó, pero ya me había metido y tenia que terminar a como diera lugar. Después, por cosas del destino, tuve que volver a mi ciudad a estudiar una carrera similar. La ilusión también duró algo así como 2 años. Reconocí mi verdadera pasión, entré a hacer la practica, estuve con tan poco tiempo que volví a "querer" la carrera, pero ahora, lejos, puedo ver las cosas con más claridad.

Naturalmente, el rubro me atrae, me gusta un poco, pero no tanto como para dedicarme el resto de mi vida hasta la jubilación. No me veo más de 10 años ahí  Ahora, estando acá quiero trabajar en lo que realmente me gusta, pero hay muchas limitantes. La mayor, tiempo.

Tiempo, porque si ocupo el periodo de vacaciones (época de no-clases), donde me dicen que haga la practica, pero en vez de eso podría ayudar y aprender lo que me gusta. La práctica, podría hacerla en Chile, pero quiero llegar a mochilear, el tiempo se acaba y no tendría vacaciones laborales mas que 2 semanas al año después de casarme con la pega los 7 días de la semana. Claro que la vida se la hace uno, pero en esta profesión no hay mayores opciones. Nunca he compartido eso de trabajar hasta las tantas y no tener tiempo para uno y para los suyos o llevarse pega para la casa.

Elección incorrecta? nunca, todos estos años me han servido un montón, y cada cosa que hacemos vale algo. Nunca hay que dejar de mirar hacia atrás  o mejor dicho, nunca hay que olvidar el pasado, aprender de el y proyectar un buen futuro.

Siempre he valorado inmensamente las horas de ocio, no ese ocio de sentarse a vegetar frente a la tele o al PC, si no a ese ocio productivo, que hace crecer, ver el mundo con otros ojos, respirar profundamente y volar a donde tu imaginación quiera. Leer algún buen libro, etc.

La gente necesita vacaciones, yo necesito tiempo de ocio periódicamente. Las vacaciones son para la gente que vive para trabajar, que es lo ultimo que quiero.


Por mientras, todos podrán esperar que yo haga lo que todos quieren hacer con sus propias vidas, proyectando sus sueños frustrados en mi, por el solo hecho de estar acá. No señores, no soy como ustedes. Ustedes siempre han sido ustedes y yo, yo. No por estar acá perderé mi esencia  Es cómico recordar que gente en serio me despidió encomendanome misiones o encargos estúpidos. Dense cuenta que me importan un carajo. Yo voy a seguir nutriendo mi mente y cuerpo de la forma que quiera (como acostumbro).


domingo, 9 de diciembre de 2012

iba....

Iba a escribir una entrada siguiendo la misma tónica que la anterior, pero... no es eso monotonía? Si, lo es. De hecho cuando abrí esta ventana para escribir eran como la 1 de la mañana, no se como ahora son las 4:41 am y tengo que preparar algo para comer ahora, si, ahora.

El tiempo se dilata o comprime de una manera increíble  sin que podamos darnos cuenta. Sobre todo cuando sufres crisis de ausencia.

Escribiría algo, pero tengo sueño y voy a dormir como 3 horas

sábado, 1 de diciembre de 2012

Hace un montón de tiempo no me sentaba a escribir, me he distanciado de Internet un poco, no le he escrito a mi familia, ni a mis amigos, hay veces que uno tiene que andar solo por ahi, pero dando pequeñas muestras de existencia. Esta semana que he dormido mal, ni idea por qué, cuando siempre me demoro a lo más 3 minutos en caer, en esos momentos de insomnio, llegaron varios pensamientos a mi cabeza, sumado a que escuché un álbum de X banda que me dejó marcando ocupado. Mis clases de meditación me han ayudado, de echo esas horas se me pasaron volando meditando.

He tomado lápices, he probado nuevas técnicas de dibujo, nuevas figuras y estilos. Tengo un deviantArt por ahí que junta polvo desde hace quizás un año. Recién  mientras escribía el primer párrafo lo pillé y habían dibujos de los que no me acordaba. Sehr komisch.

Entre otras cosas, conversando con un amigo que está en Braunschweig, al norte, llegamos al tema "religión", y por lo que me decía, el es super creyente en Jesús y Dios, pero no en la iglesia, lo que para mi está bien. Respeto la existencia de distintas creencias, cada uno tiene la suya, incluso no creer en nada es una opción valida. Pero lo que no comparto es que (más común en los cristianos, al menos por experiencia) crean que su Dios es el único y que las otras religiones están equivocadas, a tal punto de tratar o comparar a esa gente con animales, por el simple hecho de no compartir la misma divinidad, que están lejos de Dios, o no lo ven, como si estuviesen descarriadas. Pero que pasa con otras filosofías anteriores al cristianismo? o con las distintas culturas en América antes de la invasión española? qué hubiese pasado si los mayas, por poner un ejemplo, hubiesen conquistado Europa? Quizás hayan adoptado a la fuerza esas creencias y ahora más de la mitad del planeta creería en un grupo de deidades asociadas a la naturaleza, considerando eso como verdad "absoluta". A lo que apunto, es que es todo un juego del más fuerte. Hablar de creencias nunca es fácil, existen millones de puntos de vista, como existen millones de personas (ya somos mas de 7 mil millones). Además conversando con mi hermana, me cuenta que allá en Israel, al norte, en Haifa, está la cede mundial de la fe Baha'i, sinceramente no me sonaba ni en pelea de perros, y por lo que me decía  es una especie de fusión entre varias religiones, ya que muchas tienen dentro de sus filosofías el amor, fraternidad y otros valores, que son inherentes a uno, tal o cual Dios. Entonces ponerse de acuerdo quién es el verdadero Dios o Dioses o si en verdad existe(n) será un debate de nunca terminar. Si no existiese contacto entre poblaciones, lo cual es totalmente absurdo, existirían millones de divinidades, millones de cielos, de infiernos, de reencarnaciones, y cada una sería valida, por lo mismo, es absurdo, nuevamente, tildar a otra religión como equivocada o inválida y es lo que los fanáticos nunca tranzarán, porque nunca verán mas allá de su nariz.
Lo bueno de la conversación con este amigo, que ha durado cerca de 3 días  es que ambos tenemos puntos de vista opuestos totalmente y tenemos el respeto por la creencia X de la otra persona, en un principio noté que me quería implantar ideas de Dios, del Dios del amor, de ese al que hay que temerle, pero a medida que avanzábamos, entendió que yo ya tengo mi postura, forjada por años de cuestionamiento y busqueda, pero que partió del mismo modo como lo hizo él, solo que llegamos a un punto de inflexión y separamos o mas bien, declaramos nuestra postura.
Otra cosa donde chocamos, es cuál es el limite del respeto. Si yo digo que Jesús existió, pero fué un hombre  normal, con buen discurso, a quien un grupo de personas decidió enaltecerlo y transformarlo en un Dios, puede ser un ají en el culo, peor aún si me refiero a que él tenia literalmente "super poderes". Eso es simplemente una herejía, pero si lo vemos desde un punto de vista frío lógico e incluso acorde a su época, no eran más que eso, super poderes. Ojo que hasta ahora no he atacado con este ejemplo a nadie, se tienen distintos grados de sensibilidades y tolerancias, y cada persona sabrá hasta donde le llega. Desde mi punto de vista, los cristianos, o en general, la masa que repite, ciegas, que profesan el respeto, son las que más se sienten dolidas con el más minimo pensamiento opuesto y dejan de respetar. Así, cuando un creyente habla que Dios me ama aunque no crea en él, que seré juzgado, a pesar de su amor, que debo temerle o que estoy descarriado, no es eso también un ataque? una falta de respeto? una muestra de intolerancia o falta de amor por el otro?
Entonces ahi ya perdemos toda conciencia de limites y entramos a una gigantesca inconsecuencia. No sabemos hasta donde podemos llegar en una conversación con un pechoño. Y es ese el problema, la gente que no se cuestiona nada y recibe las creencias por defecto, por herencia de los padres y la sociedad.

Debatir es un arte, casi placentero, mejor aún cuando se tienen opiniones distintas y las diferentes partes tienen una amplitud de mente tal como para poder escuchar las ideas del otro sin verse atacadas, seguir presentando su posición, y el respeto se mantiene. Acaso no era eso debatir?

Aún me acuerdo cuando en la mesa, con mi familia a la hora de almuerzo les dije (ni idea como salió el tema) que no creía en Dios. Quedaron casi con tragedia, ya que igual tengo mi pasado "blanco", pero con el tiempo aceptaron mi posición.

Se que dejo muchísimas ideas y pensamientos en el tintero, el tema da para mucho y con gente NO grave siempre se puede hablar.