sábado, 25 de noviembre de 2017

rectificar

25.11.2017

Tenía en mis manos un mástil de lo que seguramente era un mástil de bajo. Tenía que rectificar los trastes pero la fretrocker no alcanzaba a abarcar los tres primeros tres trastes...

viernes, 24 de noviembre de 2017

un día

23.11.2017

- Era una cocinería de playa, esa tipica construcción de pocos metros cuadrados de madera con ventanas por todos lados para poder mirar hacia todos lados. Ahí estaba yo sentado solo, cuando de pronto llega ella acompañada de quizás cuatro personas y se sientan en una mesa cerca a la mía, una de ellas se pone de pie y empieza a grabarla con su celular. Quiero saber quién es pero no puedo ver, ahora soy yo quien está manipulando ese celular, moviéndome en por todos lados pero sin dejar de enfocarla. Me doy cuenta que hay un espejo a mi derecha "bien, ahora podré saber quien soy" pero entre tanto vaivén no logro identificar la silueta a través del espejo, creo que era mujer por el pelo largo, pero tal vez no, pero esa impresión me dio. Varios de los acompañantes se ponen de acuerdo y se retiran del lugar, dejo el celular y también me voy con ellos. Queda sola. Ahora entra un hombre y se sienta a su lado. Me levanto de mi mesa y me siento frente al hombre. Ella me dice que es su padre y que es vegano. La miro con una expresión de "eso no es relevante" pero estrecho su mano para saludarlo y le digo sinceramente "lo admiro por eso", Suena la primera alarma.

- Mi amigo Max está enfermo, no recuerdo de qué. El sueño era elaborado pero a estas alturas del día no lo recuerdo. Suena, después de cinco minutos, la segunda alarma.

- No logro recordarlo. Suena, después de cinco minutos, la tercera alarma

- Retiro unos póster de los muros de mi pieza para instalar los organizadores de herramientas sobre el meson de trabajo, pienso que quizás podría poner un panel de alfombra gris en la muralla pero no es el mateial que necesito. Después de un rato, todo luce ordenado, cada herramienta en su lugar y a la mano. Suena, después de cinco minutos, la cuarta alarma.

Suenan algunas alarmas más. Las gatas están corriendo en el segundo piso y parece que voltearon algunas cosas. Me levanto a ver si no fue ninguna de mis figuras. Por suerte no. solo unas cajas que dejé ayer. Me vuelvo a acostar pero ya se espantó todo el sueño.

lunes, 9 de octubre de 2017

incómodos

08.10.2017

"...Estabamos las dos familias, la de la Vale y la nuestra en lo que parecía ser su casa, era diferente pero lo era. Estaba atardeciendo y por alguna razón teníamos que mantenernos juntos, como si tuviésemos que aguardar algo o escondernos de algo/alguien. Cada vez que las miradas de la Vale y la mía se cruzaban nos incomodábamos, era algo que no podíamos eludir mucho porque estábamos en una habitación todos juntos.

Cuando llegó la hora de dormir, todos lo hicimos en el piso, cada uno en su saco de dormir, no recuerdo si directo en el piso o sobre algún colchón, lo cierto es que había una luz encendida en una pieza y todos pudieron dormir, tal vez plácidamente, en cambio yo no, estaba en un extraño estado de vigilia, además con ese maldito foco no podía conciliar el sueño, tratando de darme vuelta, tapándome la cara sin asfixiarme con el saco... todo era inútil. En esas vueltas de saco me di cuenta que la Vale estaba en las mismas que yo, porque también estaba despierta al lado mio, nos miramos un buen rato sin decir nada sumidos en una profunda seriedad. Creo que nos levantamos en silencio y nos fuimos a conversar por ahi... "

lunes, 20 de marzo de 2017

cuántico

~14.03.2017

No recuerdo el argumento, pero era una tematica cuántica, donde veía a un par de "seres queridos" por así llamarlo en unas especies de cofres transparentes e iban llegando cada ciertos tiempos relativos e incalculables, ya que el espacio tiempo estaba totalmente deformado y en movimiento. Alcanzaba a ver sus rostros durmientes y el espacio físico parecía un vacío. Yo flotaba.

vuelos

~11.03.2017

1.-

De uno u otro modo llegaba tarde al aeropuerto y perdía el avión. Era un vuelo nacional.




2.-

Estaba en la residencia con mis compañeros de piso "celebrando" mi despedida ya que ese dia volvía a mi pasís en algún minuto recordé revisar el boleto. Vi el pasaje y el avión salía en media hora más.

- Cresta! me olvidé por completo de la hora.

Rápidamente tomé mis cosas, mis compañeros me ayudaron y en el auto de uno de ellos partimos. Tomamos la carretera que es más libre. Aún así llegamos unos 5 minutos tarde. Estaba varado en otro país y sin visa a partir de ese momento.

jueves, 2 de marzo de 2017

bestia

~01.03.2017

Soné que estaba ordenando cosas y de una caja aparecía un manojo de nidos de araña, y cosas viscosas enredadas como pulpos y llena de secreciones, con colores beige y negros. Las sacaba con la mano y salían y salían cada vez más mientras seguían moviéndose. En algún punto mis pies rozaron a la gata y me desperté sobresaltado de que esas bestias estuvieran en el mundo real, pero no, solo era mi mente. Pasó dos veces hasta que pude seguir durmiendo en negro, como de costumbre.

miércoles, 25 de enero de 2017

uno en dos

25.01.2017

Iba a su casa y llegaba al frente de su puerta. Tenía dos cerraduras, una de cada lado. No se me hizo difícil meter las ganzúas y entrar. Fui directo a la cocina a donde había que llegar en “ele” y me quedé ahí esperando. Al rato llegó, y colgando las llaves al tiempo que también colgaba su abrigo dándome la espalda, se quedó quieta un momento, como si entendiera que yo estaba ahí. Se sentó en el sillón y ahí pude aparecer. Estando a su frente bajé de cuclillas y le tomé las manos.

Cruzamos las miradas un par de segundos y nos abrazamos. En el acto rompió en un llanto enternecedor hasta el alma.

- Ya vine, ya estoy aquí contigo.

Desperté y maldije “puta la wea” y aprovechando que todavía no despertaba al 100 me induje el sueño para poder continuar.

Se paró y apareció la señorita zapatera.

- tiene que decirte algo, pero le cuesta.
- me va a romper el corazón?
- no.

Su expresión estaba iluminada, optimista de la información que tenía.


Sonó el despertador.

jueves, 19 de enero de 2017

ensayo

19.01.2017


Iba a ensayo con la banda número 1. Me doy cuenta que iba llegando a la sala de ensayo de la banda número 2, un día sábado, cuando habíamos programado el ensayo para el domingo.

miércoles, 11 de enero de 2017

Monasterio

15.12.2016

Había un sacerdote y un niño. Se celebraba una festividad en el pueblo en estaban medioevo. Al parecer este sacerdote se iba del lugar, y este niño le tendría preparada una sorpresa en el antiguo monasterio, ahora abandonado. De un modo u otro el niño se escabulle dentro del edificio para recorrerlo, que resultaba no estar en ruinas ni maltrecho por dentro. Sus recintos estaban muy bien cuidados y no había muestra de polvo ni escombros, es más todo parecía en orden. En el primer piso había un salón barroco muy pintoso, con un piso de mármol y detalles en color negro y verde. Las ventanas estaban tapiadas. En el perímetro del segundo piso corría un pasillo interior y por una de las salas el niño pudo asomarse para llamar al sacerdote con una seña. Sólo él pudo verlo en medio de la multitud que había fuera. Al parecer estaba preparando una pieza musical para su despedida.
De pronto, el niño siente una extraña incomodidad, y cuando llega el sacerdote, éste le dice que debe irse, que el lugar ya no es seguro.

– Pero te tenía preparado algo.
– Vamos, debes irte, yo voy tras tuyo.

Entraron en una sala e intentaron abrir una de las ventanas que estaba clausurada. La tapa resultaba ser uno de los juegos de la feria de atracciones.

Ahora el niño soy yo.

Intentamos abrir la tapa con nuestras manos, y del otro lado está la persona que controla el juego. Su mirada era como venida del infierno.

– Ustedes no deben pasar, está prohibido.

El sacerdote me ayuda haciendo más fuerza con su cuerpo, mal que mal es un adulto y yo un pequeño niño. Del otro lado veo una niña de mi edad vestida con unos trapos, muy linda. Es ella. Se da cuenta que soy yo quien está detrás del juego-tapa y comienza a correr hacia donde estoy, gritándome:

– ¡Búscame en el futuro! ¡Búscame en el futuro!


Hago lo imposible por salir a su encuentro pero mucha gente ayuda a cerrar la tapa, y no se oye nada más desde el exterior.