viernes, 27 de febrero de 2015

dos en una (v2)

una laca, dura y como espejo, al parecer de mi mano

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un rostro en un espacio tiempo difuso

miércoles, 25 de febrero de 2015

salir, viajar

El martes de la semana pasada me habló mi amigo Carlos. Grata sorpresa. No tenía noticias de él desde que me fui de Conce, me refiero a noticias de primera fuente, no de esas publicaciones de facebook, a las que todos tenemos acceso, me refiero a conversar. La verdad es que me habló por un tema super específico pero terminamos hablando harto rato y ya no me acuerdo de que. Sentí que me volvió el alma al cuerpo como dice la gente, me sentí super feliz. Quedamos en juntarnos con el Jota y hacer algo. Un muy buen motivo para salir.

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Ayer venia con mi vieja en el auto y como a una tía le dio un infarto cerebral nos acordamos de mi neurólogo. Había olvidado por completo que tenía que ir. Hace como 6 años que no me hago un electro y mi epilepsia se puede desencadenar en cualquier minuto si me porto "mal". La doctora que tuve cuando chico me dio de alta, pero él (mi nuevo doc de neuronas) sentenció que nací así tras la lectura del ultimo electro, o sea, de alta mis pelotas jajajaja. Otro motivo para salir.

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Tengo que conversar con el Felipe, pero sentarnos a conversar. Otra razón para salir


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Soy mi propio jefe. Manejo mis tiempos. No hay excusas para no salir.

mortem

tengo la sensación - sólo la sensación - de haber soñado con muerte, ni idea de quien, donde ni cuando.

sábado, 21 de febrero de 2015

puntas

me veia de frente, de pie, pero no ante un espejo, si no desde la mirada de otro. Tenía mucho frizz y las puntas gruesas claras y partidas.

jueves, 19 de febrero de 2015

Cielo de marzo

El lunes fui a la ciudad, o sea, me ha tocado ir varias veces en este ultimo tiempo por trabajo, pero fue especial el lunes después de la reunión que tuvimos en la plaza para trazas las actividades del trimestre, cuando me fui caminando por el centro a la casa de mi amiga.

Desde que comenzó el verano me molestó - como es usual en mi -, siempre he querido que llegue luego el invierno, porque detesto esta estación. Después de mi invierno cuasi perfecto de hace dos/tres años como que ya no me agrada el de acá, tan húmedo, tan difícil de capear, es que ahora anhelo la primavera y el otoño con más ansias que antes son las épocas perfectas, manchones de nubes en el cielo, brisas heladas, tibias, arboles de colores, el color de las flores, el sol a baja altura durante la tarde con ese brillo agónico que me recuerda a esa ciudad.

Y es que ese tono, ese sol ya con un descenso progresivo declarado hace un par de días y sumado a la refracción en el humo envolvía todo en una luz rosácea. Esa luz que vi en aquella ciudad en un par de fotos hace un par de semanas que me hicieron viajar años al pasado, me abrieron el cerebro y provocaron una sensación extraña, algo nueva en mi, porque no era nostalgia, esa la disfruto, esta era de angustia.

Mierda, una angustia que nunca había sentido, no quería que llegara el otoño, ese marzo agradablemente esquivo, la luz imperante me arrancaba desde dentro los recuerdos de esos débiles rayos de sol a las 5 de la tarde en la ventana que pasaba por los edificios a duras penas, el lento caminar a la casa después de clases, las idas al centro a comprar algún material y volver al ocaso. esa nueva vida que tanto me agradó.

Hoy fue un buen día, pese a que no trabajé mucho, pensé, medité, y con agradables detalles al final.
Mañana (más rato) será estresante.

martes, 17 de febrero de 2015

Nigger

a estas alturas ya es muy vago el recuerdo, pero yo era un total espectador, y habían dos personas principales, ni idea quiénes eran, lo más probable un par de gringos o que se yo, que estaban en medio de un auditorio de clases, bastante ajetreado, pero este tenía el pizarrón en lo más alto, que por el tumulto no se distinguía. En eso aparece un tipo negro con afro y bien flaco, que al parecer se roba unos papeles de una mesa y en medio de todo abre unos ojos gigantes y erguido grita "NIGGEEEER!!!!!!" y sale corriendo.

viernes, 13 de febrero de 2015

Cáncer

Hoy tuve que ir a Talca dos veces en menos de dos horas, menos mal no terminé con dolor de cabeza. Esa ciudad apesta, sobre todo ahora en verano, gente horrenda que no sabe caminar por todos lados. Si hay una cosa que me empelota es que la gente se quede pegada o camine ultra lento, cortando mi pasada, que debe ser lo más lineal y sin interrupciones posibles, es por eso que siempre camino rápido y por la solera. El caso se agrava cuando aparecen coches con guaguas. Guaguas, hueón por la mierda! yo se que ellas no tienen la culpa, son los putos padres que andan con esas basuras y dejan los coches cruzados a media calle generando taco y trayectos esquivos, Maldita sea, déjenle eso a los autos.

Aprovechando que no me fue bien en la segunda ida (cotización carísima y locatarios incompetentes) me fui caminando a mi último destino, total tenía harto tiempo por delante. Cuando digo que esta ciudad apesta, es verdad, quizás es poco a veces. Durante las casi 20 cuadras que caminé pasé por un montón de terrenos baldíos. Casas humildes a penas en pie y todavía habitadas. Estragos del terremoto. Pero claro, esta es la ciudad del mejor alcalde de hiberoamérica, donde la reconstrucción del terremoto después de un año ya llegaba al 90%: Pamplinas! Un título comprado a una institución de malas prácticas y sin competidores y, una ciudad con viviendas de emergencia con título de definitivas. Esta ciudad es un cáncer. Mismo cáncer que me va a dar de esa exposición al sol durante un rato en este verano de mierda. Por la cresta quiero que llegue el otoño luego, que vuelva la primavera, el invierno de acá me da lo mismo.

Nadie me cree cuando digo que odio el verano, si es tan rico, la playa, el sol. Mátense.

Pa' más remate en la micro de vuela a casa se subieron unas pendejas hueonas que se sentaron como el pico, con las piernas hacia el pasillo y pendientes del puto celular, a la hora de bajarme y otras cuantas personas más tuvimos que chocar con sus patas negras. Estaba que les pateaba la cara a esas malditas bestias.

Ojalá este cáncer se acabe luego, o que lo haga algún día.

martes, 3 de febrero de 2015

garras

Estábamos mi familia y yo en algún lugar de paseo, turisteando, mis viejos, mi hermana y yo. El lugar era una especie de museo bien rústico con las paredes de barro pinadas de color blanco con una estructura cavernosa pero amplia, iluminada y con un montón de accesos. El salón en el que me encontraba tenía una muestra de artesanía étnica de algún pueblo, supongo indígena del sur, a pesar de no encontrarnos, aparentemente, en el país. El piso era de tierra viva, y como el resto de los recintos, llevaba una pronunciada pendiente.

En algún minuto una voz familiar, como la de mi vieja o la de mi hermana, me dice que dos compañeras del colegio quieren conversar conmigo. Intuyo quienes pueden ser, a pesar de que las probabilidades eran mínimas ya que podía ser un par entre 20. Las espero en la esquina más baja de la sala pendiente de los escaparates. Habían muchos artículos en tonos azul imperial con detalles de oro.

Me tocan el hombro y al voltearme estaba la Nicole.

- Hola, cómo estay? Oye, quieren hablar contigo.
- Hola, ehm.. ya po.

Si era la Nicole, la otra persona era obvia, mientras ella se hacía a un lado para presentar a su acompañante, mis sospechas comprobadas, un nobel a mi intuición, era la Vale, que no me quitaba los ojos de encima. No me vi incomodado.

Nos sentamos en el piso, los tres, no recuerdo que nos hayamos saludado con la Vale, pero fue directo al grano.

- Sabis que desde siempre te amé y me moría de ganas por hacerte el amor, aunque no lo supierai, aunque claro, ahora las ganas no son las mismas, me gustai un montón.

Me asombró lo directo y sin rodeos de su declaración, pero no el hecho, mi reacción fue de lo más pockerface. Mi mente graficó un "ya y?" gigantesco que me nublaba la visión y no se si eso se reflejó en mi cara, pero quedé con la sensación de que ella quería una respuesta igual de directa, o sea no, quería que yo cediera, pero ante qué? si no había ninguna propuesta. Pero si, la había, la Nicole me miraba con una cara de "ya poh hueón Asipe, atina". Yo sentía el aire denso por la situación y que en cualquier momento esta loca se me tiraba con sus garras ...

domingo, 1 de febrero de 2015

Metro

Vivía en Santiago, y llegamos todos a la estación de Metro. Cuando digo todos, eran mis compañeros, no se si del colegio o algunos de la Uni o de la otra. La cosa es que nos reuníamos ahi a primera hora, para tomar nuestros rumbos a nuestros destinos individuales. Pasamos los torniquetes y entramos al vagón que no estaba tan lleno. Tirábamos la talla, mientras yo miraba a las gentes totalmente ensimismadas en sus móviles. Cuando nos bajamos y salimos a la calle, me di cuenta que no tenía ni mi billetera ni mi mochila, busqué y busqué por todos los bolsillos posibles pero sólo apareció la terjeta del Metro. Dí por hecho que me habían "cartereado" pero entre tan poca gente y nuestro grupo, era poco probable que pasara. Les dije que siguieran adelante, total ellos ahora tomaban un bus y yo debía seguir en metro. La verdad es que no hay lógica en que me haya bajado del vagón. Los despedí y los vi alejarse en ese bus que parecía de espaldas un furgón escolar.

El vagón que iba en la dirección a casa era índigo y corto, justamente había poca gente esperando. Yo caminé hasta el último carro, donde habían solo tres personas, una delgada mujer joven, un tipo vestido de oficina y una señora. Me senté con ellos. Cuando comenzó la marcha, era como si estuviésemos en la cabina del conductor, pero amplia y moderna, con una panorámica de unos 200°. Veía como se acercaba todo lo que en segundos atrás estaba tan lejano en la oscuridad

Una vez en la casa, pude encontrar la billetera y la mochila sentí un alivio titánico, ya varias veces he tendido que renovar documentos por lo mismo. Lo extraño es que no se si iba al trabajo o a la Uni (otra más? para la hueá) que de ser Uni, era - creo - el Duoc, onda a ilustración o diseño en alguna cosa.