miércoles, 24 de junio de 2015

Red interminable

Recuerdo que estaba con una niña chica a mi lado, parece que llevaba una muñeca. Con unos cinco o siete años, tenía el pelo muy largo, liso pero algo ondulado en las puntas y castaño claro. Estábamos en una casa bastante grande.

Mi misión era corregir todas las imperfecciones con masilla mágica, muy rápido, porque algo nos seguía, o tal vez debía terminarlo antes de que llegara. La situación era caótica. Esparcía la masilla lo más prolijo y rápido posible, manteniendo la atención en las fisuras y en la niña que era bastante inquieta. Mientras esperaba a que fraguara la mezcla ya colocada, pasaba a los otros recintos para que al finalizar, corregir los excedentes de masilla.

Una vez hube terminado, vuelvo al punto de partida, y veo que la masilla tomó una forma como de red o de panal bastante irregular y con un relieve bastante pronunciado, como si se hubiese tomado vida y se ramificara por los muros.

- No voy a terminar nunca esta hueá.

La niña me miraba sin entender mucho lo que pasaba. Con una espátula y un trozo de lija me empeciné en terminar.

****

Creo que es bastante claro el "significado"...

No hay comentarios:

Publicar un comentario