miércoles, 1 de julio de 2015

ST

30.06.2015

Creo que iba caminando por un barrio residencial costero, como el típico japonés. Deben haber sido como las dos de la tarde cuando de una de las casas sale Chico y nos ponemos a conversar ahí mismo de cosas que no me acuerdo. Durante la mañana ya me había encontrado con William (alias Pacman).

Más a la tarde, iba con alguien de quien no tengo ninguna idea de quién pude haber sido y pasamos a un local y había un globo de Algie, pero a medio cuerpo, lo compré igual, ya que a la tarde había un concierto.

Ya de noche, no había ningún recital, pero estaba en la calle de mi casa, de noche, muy tarde y en el extremo opuesto había un chancho inflado gigante pero muy feo, no como Algie, que apenas podía despegar del suelo no más de un metro. Su cara estaba llena de arrugas y estaba iluminada - como todo en la calle - como por una fogata. En eso hace su aparición Algie desde la parte trasera de la casa de los vecinos de la esquina, tras unas torres de alta tensión. Majestuosamente se eleva mientras muestra su porte imponente cada vez mayor, a tal punto que sobrepasa las boyas de señalización de las torres y corta los cables y produce cortocircuitos y un evidente incendio. Otra vez, era prácticamente el único punto de iluminación del lugar. Me llamó mucho la atención los puntos de la nariz.

Algo iba a tratar de hacer o decir a quien me acompañaba pero sonó el despertador: 07:20 am

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